La muerte de un grande que por décadas inspiró y motivo a los latinos a creer en que se puede llegar a tener una marca exitosa. Ejemplo de diseñador y de hombre.
Pero más de hacer el típico homenaje, les quiero compartir mi Historia con Óscar. Hace más de 10 años, en una de mis primeras visitas a Estados Unidos, lo vi por primera vez. En uno de esos enormes malls fue nuestra primera cita. Una niña cansada despeñes de entrar a más de 100 tiendas, viendo publicidad en un idioma que no domina y sin nada que comer (y con pasión por la comida) sentada a fuera de un Victoria Secret descubrió en un cartel publicitario a un grande de la moda.
Uno de estos carteles estaba en español, Óscar de La Renta, con la letra que para mi se asemejaba a la de Disney. No me acuerdo si había una modelo o un perfume, en mi mente solo está el nombre del diseñador. corrí a donde mi mamá a decirle que iba a la tienda de disney y que ya volvía. Caminé hasta el local, sumamente elegante, dude si entrar o no ya que no veía nada alusivo al mundo de Walt. Una señorita bella y sumamente alta me preguntó algo que no entendí. Seguí recorriendo la tienda y al fondo exhibido vi el vestido más bello, perfecto.
La mujer que me recibió a la entrada me dejo tocarlo, fue como un espejismo, la tela más fina y suave. Salí de la tienda con la imagen que hasta el día de hoy recuerdo. Óscar de La Renta es el Disneyland de las mujeres elegantes. Sin haberlo podido conocer, espero que su legado permanezca y algún día poder usar alguno de sus diseños.

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